Ejercicios de movilidad para personas con lesión medular
La movilidad es una cualidad determinante para un persona que se desplaza en silla de ruedas ya que le permite acceder a distintas posiciones y movimientos necesarios para entrenar, realizar transferencias, manejar objetos y participar en actividades cotidianas.
Después de una lesión medular, las necesidades de movilidad dependerán de la altura y características de la lesión, el control del tronco, la capacidad de utilizar los brazos y la forma de desplazarse.
No todas las personas necesitan los mismos ejercicios ni el mismo rango de movimiento.
Valorar. Adaptar. Progresar.
¿Qué entendemos por movilidad?
La movilidad no consiste únicamente en realizar estiramientos. Se trata de tener un rango de movimiento articular óptimo para poder desempeñar nuestras actividades diarias y mantenernos en un estado saludable, y que nos aleje de la lesión.
Se necesita unos mínimos de movilidad para mantenernos saludables. No se trata de tener una gran movilidad ni pasar horas y horas estirando. Pero si que hay unas articulaciones que son más propensas a aumentar su rigidez, y en esas, deberemos actuar para mantenerlas móviles.
El objetivo es mejorar o mantener movimientos útiles para la persona.
Qué debemos valorar
Antes de seleccionar los ejercicios debemos conocer que articulaciones son móviles y cuales estables, cuál es el nivel de la persona actual, y cuál es el objetivo a conseguir.
A partir de ahí podremos trabajar de muchas maneras distintas la movilidad articular pero lo haremos con criterio.
También debemos conocer antecedentes de cirugía, problemas articulares e indicaciones de los profesionales sanitarios que pueden limitar esta movilidad,
Movilidad de hombros y brazos
La movilidad de los hombros es fundamental para mantenerlos sanos y evitar lesiones que son muy incapacitantes. Ya que van a participar en las propulsiones, las transferencias, sujetar y agarrar objetos, cambios de posición y prácticamente en todo lo que hagamos.
debemos trabajarla con gran variedad de estímulos y ejercicios, además, no olvidemos la liberación miofascial.
El rango debe ser controlado y adaptarse a cada la persona.
Consulta nuestra guía de ejercicios de hombro para personas en silla de ruedas.
Movilidad del tronco
Otro de los puntos fundamentales a trabajar es la movilidad de tronco. Al estar sentados todo el día, se pierde la rotación torácica principalmente, lo que acarreará problemas a la larga.
Mantener una buena movilidad en la columna es fundamental también para evitar dolores y desviaciones, muy típicos después de estar años en la silla de ruedas. flexiones y extensiones adaptadas;
La altura de la lesión influirá en el control disponible.
Cuando la persona necesita más estabilidad podemos utilizar respaldo, apoyos laterales, sistemas de sujeción o ayuda manual.
Consulta nuestros ejercicios de core para personas con lesión medular.
Movilidad y transferencias
Las transferencias requieren movilidad, fuerza, estabilidad y coordinación.
Dependiendo de si son a la misma altura (entre dos sillas), de arriba a abajo (de la silla al suelo) o de abajo a arribar (del suelo a la silla) dependerán de más fuerza y movilifdad. Por tanto deberemos trabajarlo en función del tipo de transferencia que vaya a hacer la persona. inclinación del tronco;
El entrenamiento general puede mejorar las capacidades necesarias, pero la técnica de transferencia debe individualizarse.
Consulta este ejemplo de transferencia entre una silla y un banco.
Cómo adaptar los ejercicios
La adaptación va a ser uno de los puntos importantes, ya que el ejercicio deberá sufrir modificaciones en función de las capacidades de cada persona, y de la evolución física de la misma.
haremos adaptaciones en la posición, en el respaldo, para tener más o menos estabilidad, el rango de movimiento, el control, la velocidad de ejecución, y otras variables.
La adaptación debe permitir que la persona participe sin forzar posiciones ni eliminar todo el esfuerzo.
Consulta nuestra guía sobre cómo adaptar ejercicios para personas con discapacidad.
Errores frecuentes
Realizar únicamente estiramientos pasivos
La persona debe participar activamente siempre que sea posible.
Forzar el rango
Más recorrido no siempre significa mejor movilidad.
Trabajar sólo los hombros
El tronco, los alcances y los cambios de posición también son importantes.
No relacionar la movilidad con un objetivo
Debemos saber para qué movimiento o actividad estamos entrenando.
Mantener siempre la misma ayuda
La asistencia debe reducirse cuando la persona mejora.
¿Qué hacer si existe dolor?
No debemos forzar una articulación dolorosa ni intentar diagnosticar el problema mediante una guía general.
Ante dolor persistente, pérdida repentina de movilidad, inflamación o empeoramiento, la persona debe ser valorada por el profesional sanitario correspondiente.
El entrenamiento podrá adaptarse posteriormente a las indicaciones recibidas.
Programa completo de lesión medular
La movilidad debe formar parte de un programa que también incluya fuerza, cardio y core.
Consulta nuestra guía completa sobre ejercicio y lesión medular.
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