Jatos se impuso en la prueba larga, mientras que Team Camos, formado por Vero Figueiró y Alexia Fernández, ganó la nueva modalidad adaptada estrenada este año
Vigo, 7 de septiembre de 2026.– Coruxo Móvese volvió a convertirse este fin de semana en una gran celebración del deporte, la inclusión y la solidaridad. Un total de 28 equipos participaron en una jornada en la que personas con y sin discapacidad compartieron recorrido, esfuerzo, estrategia y, sobre todo, la alegría de practicar deporte juntas.
La prueba, organizada por la Fundación Isidre Esteve, representa uno de los momentos más importantes del año para la entidad. Es el día en el que la Fundación abre sus puertas y muestra al exterior una parte del trabajo que desarrolla durante todo el año para favorecer, a través del ejercicio físico y el deporte, la inclusión y la normalización de la vida de las personas con discapacidad.
Coruxo Móvese no busca únicamente establecer una clasificación deportiva. Su principal objetivo es crear un espacio de encuentro en el que personas con diferentes capacidades puedan formar equipo con amigos, familiares y compañeros, afrontar un reto común y disfrutar de una experiencia compartida en igualdad.
DOS RECORRIDOS DIFERENTES Y UNA ÚNICA CLASIFICACIÓN
La modalidad larga reunió a participantes con y sin discapacidad. Aunque los recorridos estaban adaptados y presentaban características diferentes, todos los equipos participaron dentro de una misma clasificación conjunta.
Este formato constituye una de las señas de identidad de Coruxo Móvese: adaptar el recorrido cuando es necesario sin separar a las personas en clasificaciones diferentes. De esta manera, cada participante puede afrontar la prueba desde sus posibilidades, pero formando parte de una misma competición y persiguiendo un objetivo común.
La igualdad fue máxima en las primeras posiciones. Jatos consiguió la victoria después de completar todas las balizas y obtener el mejor resultado entre los tres únicos equipos que lograron alcanzar la totalidad de los controles.
La segunda posición fue para Torakka y el tercer puesto para Cachelo Veterans. Los tres equipos completaron todas las balizas de la prueba, demostrando un excelente nivel de orientación, estrategia y trabajo conjunto.
TEAM CAMOS GANA LA NUEVA MODALIDAD ADAPTADA
Una de las principales novedades de esta edición fue la incorporación, por primera vez, de una modalidad superreducida.
La creación de este nuevo recorrido permitió ampliar todavía más la participación y facilitar que personas que no podían afrontar las otras modalidades también vivieran la experiencia completa de Coruxo Móvese.
La victoria fue para Team Camos, equipo formado por Vero Figueiró y Alexia Fernández.
Más allá del resultado, el gran hito de esta modalidad fue su carácter plenamente inclusivo. Los equipos podían estar integrados por personas con y sin discapacidad, compartiendo recorrido y clasificación. Esta fórmula permitió que familiares, amistades y compañeros formasen pareja y participasen juntos, sin establecer categorías separadas en función de la discapacidad.
Coruxo Móvese volvió así a demostrar que adaptar una actividad no significa reducir su valor deportivo, sino eliminar barreras para que más personas puedan participar y sentirse parte de un mismo acontecimiento.
MUCHO MÁS QUE UNA COMPETICIÓN
La jornada estuvo marcada por el ambiente festivo, la convivencia y la implicación de participantes, familias, amistades, voluntariado y entidades colaboradoras.
Durante unas horas, el deporte volvió a convertirse en un lenguaje común capaz de unir a personas muy diferentes. Cada equipo afrontó el recorrido desde sus propias capacidades, pero todos compartieron la emoción de encontrar las balizas, tomar decisiones, ayudarse mutuamente y alcanzar juntos la meta.
Para la Fundación Isidre Esteve, Coruxo Móvese es también una forma de mostrar públicamente el trabajo que se realiza durante todo el año. La entidad utiliza el ejercicio físico y el deporte como herramientas para mejorar la autonomía, la salud, la confianza y la participación social de las personas con discapacidad.
“Coruxo Móvese es nuestro gran día. Es la oportunidad de compartir con toda la sociedad lo que intentamos construir durante el resto del año: espacios en los que las personas con y sin discapacidad puedan entrenar, competir, disfrutar y formar parte del mismo equipo. Aquí la inclusión no se explica; se vive”, señalaba Lidia Guerreo, Directora de la Fundación.
La celebración de esta edición volvió a dejar numerosas imágenes de esfuerzo, compañerismo y alegría, pero, especialmente, reafirmó una idea que está en el origen de la prueba: cuando se proporcionan los apoyos y las adaptaciones necesarias, el deporte puede ser verdaderamente compartido.
Desde la Fundación Isidre Esteve se agradece especialmente la participación de los 28 equipos, así como la colaboración de las personas voluntarias, patrocinadores, establecimientos colaboradores, instituciones, familias y todas las personas que hicieron posible una nueva edición de Coruxo Móvese.
La entidad continuará trabajando durante todo el año para generar oportunidades de práctica deportiva, convivencia e inclusión y para que cada vez más personas, independientemente de sus capacidades, puedan disfrutar del deporte junto a sus amigos, familias y compañeros.